El 28 de octubre de 1914, Carlos Gardel y José Razzano subieron por primera vez al escenario del Teatro Moderno —hoy Teatro Liceo— para cantar juntos. Sin saberlo, estaban dando un paso decisivo en la historia cultural argentina: el nacimiento del tango-canción.
El dúo, formado por un joven Gardel de voz aterciopelada y Razzano con su guitarra firme, traía un repertorio que mezclaba milonga, criollismo y arrabal. En un Buenos Aires que crecía entre luces y nostalgias, su actuación encendió una nueva forma de decir y sentir la música popular.
A 111 años de aquel debut, su eco sigue vivo. Cada interpretación de Gardel, cada palabra cantada en ese idioma del corazón, recuerda que el tango nació de la gente y para la gente. En esa noche de 1914, entre guitarras y aplausos, comenzó a latir una voz que todavía nos pertenece.