El 20 de octubre de 1938 nació César Isella, cantor y compositor que convirtió el folklore en un lenguaje de encuentro y memoria. Con guitarra en mano y mirada atenta a la vida de su tierra, llevó la poesía a los escenarios de Argentina y más allá, transformando cada canción en un puente entre pueblos y generaciones.
Autor de Canción con todos, himno de la hermandad latinoamericana, Isella integró Los Fronterizos y forjó un camino donde la música popular se entrelaza con la historia y la identidad. Su voz, cálida y comprometida, sigue resonando en peñas, escuelas y caminos, recordándonos que el folklore no es solo tradición, sino un abrazo sonoro que sigue uniendo corazones.
Más allá de su obra más conocida, su legado se expande en arreglos, colaboraciones y en la formación de nuevas voces que heredaron su sensibilidad. Cada interpretación de Isella parecía dialogar con la tierra, con los ríos y montes, con la memoria colectiva de un continente que encuentra en su música la fuerza para soñar y resistir. Así, su canto permanece vivo, eterno, como un susurro que invita a seguir caminando al compás del folklore.